La estética relacional describe la tendencia de arte contemporáneo que rechaza el valor de la materialidad de las obras y la intencionalidad de generar piezas perdurables indefinidamente en el tiempo. En su lugar, defiende la creación de situaciones efímeras en las que la experiencia social y contextual es lo que genera valor. Bajo esta tendencia, ya no son los objetos físicos (cuadros, esculturas, instalaciones, etc.), sino las relaciones humanas que se generan, las que otorgan valor a la obra.
Algunos ejemplos de esta tendencia incluyen convertir una galería en una cocina comunitaria donde el público interactúa mientras come (Untitled (pad thai) de Rirkrit Tiravanija en el MoMa) o instalar toboganes gigantes en el centro de un museo para que las visitantes jueguen (Test Site de Carsten Höller en la Turbine Hall de la Tate Modern).